Por: Adolfo Pastrana

Nuestro hermano país de Venezuela vive una de las etapas más dura de su vida republicana, pues el paso de un sistema de gobierno, de políticas corruptas y alejadas de la sensibilidad social a un modelo socialista, nuevo en el léxico de muchas personas, que desde que llegó al poder el Coronel Hugo Chávez  Frías, hizo temblar a Latinoamérica con su “Revolución Bolivariana”, la clase política sintió pasos de animal grande, pues los cambios en las  políticas  públicas para ellos vulneraba su interés particular. Se dieron muchos cambios y Estados Unidos comenzó a preocuparse y se inició el embargo económico, este repercutió en problemas con Colombia y con los países aliados al sistema norteamericano, 

A la sorpresiva desaparición del presidente Chávez, los venezolanos eligieron a una persona que no reúne las condiciones de un verdadero líder jefe de estado, comenzaron los problemas internos y la represión y el caos  originado por el cerco económico con su consecuente desabastecimiento de los productos de primera necesidad.

Los venezolanos quienes siempre habían vivido subsidiados y con todo gratis al despertarse y no encontrar nada, optaron por el camino más fácil, HUIR, escaparse, dejarlo todo tirado e irse a los países vecinos a mendigar, ejercer la prostitución y a delinquir, es una salida fácil para el que no lucha. Para el que nunca ha trabajado, para el que nunca se ha esforzado por conseguir las cosas, no quiero crear xenofobia hacia nuestros hermanos venezolanos; pero los gobiernos municipales deben tener mayor control en cuanto a la caracterización de las personas que viene del vecino país.

A diferencia del fenómeno de la actual migración centroamericana a Estados Unidos (y a México, en consecuencia), integrada tanto por refugiados que huyen para salvaguardar sus vidas como por migrantes económicos, los 3.6 millones de sirios que a partir de 2011 fueron llegando a territorio turco califican básicamente como refugiados, en la medida en que su éxodo masivo estuvo ocasionado por una guerra de altísima intensidad en la que los genocidios estuvieron a la orden del día. 

Sin embargo, vale la pena revisar cómo se ha desarrollado la estancia de los sirios en Turquía, ya que el caso bien puede arrojar luz acerca del desafío encarnado por la migración masiva y las formas más adecuadas para enfrentarlo. Turquía es un país que se extiende en una superficie de casi 800 mil kilómetros cuadrados, y cuya población es de 82 millones de personas. Por su vecindad con Siria,  Turquía se convirtió así en el mayor concentrador de población  refugiada, mayor que cualquiera otra nación vecina. Pero los sirios se convirtieron en una fuerza laboral en la unión europea, mostrando grandeza por una raza; acá en Sudamérica el efecto es contrario, los venezolanos se les ve aturdidos y agobiados, regalando su fuerza de trabajo y capacidad intelectual. Esta problemática es cada día más insostenible para nuestro país

Para Colombia y los países latinoamericanos que han recibido a los millones de venezolanos, que huyen no de una guerra como la vivida en siria sino por la inconformidad con un gobierno nefasto.

Los venezolanos deberían hacer frente como gladiadores, como guerreros, como personas inteligentes, haciendo honor a  Simón Bolívar, y avanzar en bloque hasta el palacio de Miraflores y propiciar la renuncia de su presidente;  Bolivia lo logró, en Ecuador el pueblo sentó un presente e hizo reversar decretos que iban en contra de la población, Chile se encuentra en pie de lucha y los venezolanos huyendo por todo Latinoamérica, durmiendo en las calles y generando cordones de miseria.

Por eso quiero cerrar este artículo con la siguiente cita: 

“Venezuela, pueblo de poca lucha, de brazos caídos, han preferido abandonar su patria familia y amigos en lugar de luchar por su país y por sí mismos. No entiendo hacen un esfuerzo sobre humano al cruzar fronteras a pie y no son capaces de enfrentar a un tirano que les ha llevado a ser mendigos y muchos terminar haciendo lo mismo en los semáforos”.

 Palabras del ex primer ministro de Inglaterra en entrevista en la BBC.

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