Vapear: los peligros que necesitas saber

Los vaporizadores se han vuelto populares entre niños, adolescentes y adultos. Algunos de los factores que han contribuido a su popularidad es la facilidad con la que se pueden obtener, su atractiva publicidad, la variedad de sabores de los líquidos y la creencia de que son más seguros que los cigarrillos tradicionales.

El vapeo imita el acto de fumar, es inhalar el vapor creado por un cigarrillo electrónico u otro dispositivo para vapear que funciona con batería. Contienen cartuchos con nicotina, saborizantes y más de 30 sustancias químicas. El aerosol se inhala y llega a los pulmones, desde donde la nicotina y los químicos pasan al torrente sanguíneo.

La falsa creencia de pensar que los cigarrillos electrónicos son ‘’menos dañinos’’ es lo que ha llevado a la sociedad a usarlo desmedidamente. Lo que no saben es que son sustancias venenosas, metales tóxicos y carcinógenos, que entran en el cuerpo con cada calada que pueden causar cáncer con el tiempo.

Otro dato que está científicamente comprobado, es que vapear se puede volver adictivo. El vapeo entrena al cerebro a esperar más nicotina, lo que provoca el deseo de vapear aún más. El cerebro de los adolescentes es especialmente susceptible a los efectos de la nicotina. Esto hace que sea más difícil para ellos dejar de vapear, y aumenta la posibilidad de que los adolescentes se conviertan también en fumadores.

Fumar con vapes hace que sea más lento el desarrollo cerebral y afecta a la memoria, la concentración, el aprendizaje, el autocontrol, la atención y el estado de ánimo. También aumenta el riesgo de sufrir otros tipos de adicciones en la vida adulta.


Así mismo, los cigarrillos electrónicos irritan y dañan los pulmones, pueden causar graves daños pulmonares e incluso la muerte, la persona puede empezar a fumar cigarrillos normales y a consumir otros tipos de tabaco.
Algunas personas usan los cigarrillos electrónicos para vapear mariguana, aceite de THC y otras sustancias químicas peligrosas. Aparte de irritar los pulmones, estas drogas también pueden afectar el modo de pensar, actuar y sentir de una persona.