Como si no fuera suficiente el hecho de haber acabado con la vida de sus hijos de 5 y 6 años, Amed Rodolfo Bayona Moncada envió fotografías y audios a su ex mujer para que esta fuese testigo del momento en que los niños agonizaban, al interior de una finca en Zipaquirá-Cundinamarca. 

Así lo informó el fiscal a cargo del caso, que también confirmó la hipótesis de que este hombre actuó de forma premeditada, pues dejó una carta explicando los motivos por los que cometió el doble crimen, en cuyo texto plasmó además la intención que tenía de suicidarse. 

Bayona Moncada aceptó los cargos que le fueron imputados por homicidio agravado, luego de confesar que asfixió a sus hijos con sus propias y manos, y de detallar que lo hizo porque estaba atravesando por una precaria situación económica y porque la madre de los menores terminó la relación con él y se fue a vivir con otro hombre a Bogotá. 

Una vez trascendió este hecho, se conoció que el homicida estaba requerido por las autoridades por el delito de acceso carnal violento con menor de 14 años, y que figura socialmente como reinsertado de un grupo armado.