Seguramente se ha cuestionado o ha entrado en esas dudas existenciales sobre si se debe decir paro cardiaco o infarto ante una afección del corazón. Muchas veces usamos estos dos términos como si se tratara de la misma cosa, pero el día de hoy le vamos a explicar que son dos sucesos muy complejos y distintos.

El infarto:

Según el sitio web Vida salud, el infarto se origina por un fallo del suministro de sangre y oxígeno al corazón, mientras que el paro cardíaco se da por problemas en el sistema eléctrico interno del mismo órgano. Si el flujo de sangre al corazón disminuye o se detiene o si el ritmo de los latidos se altera, las consecuencias pueden ser mortales. El corazón sigue latiendo, pero el flujo sanguíneo hacia el órgano se encuentra bloqueado.

Un ataque al corazón puede ocurrir en cualquier momento: cuando una persona está descansando o dormida, después de un aumento súbito en la actividad física, después del estrés emocional o físico súbito e intenso, incluyendo una enfermedad.

La causa más común de los ataques cardíacos es la enfermedad de las arterias coronarias. Esta se da por la acumulación de colesterol y otras células en las paredes de las arterias. Eventualmente, un área de la placa puede romperse, formándose un coágulo de sangre a su alrededor y dando paso al infarto.

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Paro cardíaco:

Un paro cardíaco es un fallo del sistema eléctrico interno del corazón, que controla el ritmo de los latidos. Cuando el corazón desarrolla una arritmia donde este deja de latir, se produce un paro cardíaco súbito.

De acuerdo al Instituto del Corazón de Texas, el primer signo de un paro cardíaco es desmayarse o perder el conocimiento, lo cual sucede cuando el corazón deja de latir. La respiración también podría detenerse en ese momento. Algunas personas pueden sentir un mareo inmediatamente antes de desmayarse.

Una persona con paro cardíaco debe recibir atención médica de inmediato, sino morirá en pocos minutos. Hay más posibilidades de sobrevivir si el paciente recibe desfibrilación, choque eléctrico para restaurar el ritmo cardíaco normal. Además, se le debe brindar resucitación cardiopulmonar (RCP) hasta que la desfibrilación esté disponible.