Alemania en punto de inflexión tras la guerra entre Ucrania y Rusia

Los lazos históricos entre Alemania y Rusia por sus relaciones bilaterales, entraron en un dilema y en un punto de inflexión, por que Moscú le vende energías fósiles a Alemania, quien importa petróleo, carbón y sobre todo gas, comprando 200 millones de euros al día a Rusia por su combustible, convirtiendo a los alemanes en los clientes más importantes de Europa.


Por ello, las críticas de los países europeos no se han hecho esperar en contra de Alemania y su relación estrecha e interdependiente con Rusia, aunque Alemania apoya las naciones que están con Ucrania, pero hay que aclarar, que después de la invasión rusa las importaciones se han reducido hasta un 12 por ciento de petróleo, cuando antes de la guerra importaba el 35 %, el gas pasó del 55 % al 40 % .


Sin embargo, Alemania ha dicho que quiere eliminar las importaciones de energía rusa gradualmente en lugar de establecer un embargo instantáneo, de hacerlo de forma repentina llevaría al país a una restricción económica y costaría cientos de miles de empleos.


Además, hay quienes observan un cambio histórico en la política exterior pacifista que Alemania había seguido después de la derrota del nacismo en la segunda guerra mundial, por ejemplo con el anuncio del gobierno de invertir 113 mil millones de dólares adicionales para financiar al ejército Alemán y enviar armas a Ucrania, pero hoy por hoy se preguntan, cómo un país con un peso político y económico tan importante en Europa, sigue siendo criticado por no tomar medidas más severas contra Rusia, lo que está claro es que el dilema que tiene Alemania frente a su relación con este país, es un punto clave ante la guerra que se vive en Ucrania.