Las investigaciones por la masacre ocurrida en Samaniego-Nariño, que dejó como saldo ocho jóvenes muertos, pudo haber obedecido a una retaliación por nexos con el narcotráfico de alguna de las víctimas.

Así lo explicó este martes en entrevista con un medio de la capital, el director de Seguridad Ciudadana de la Policía, general Jorge Vargas, quien indicó que no se puede afirmar que todos hayan estado vinculados al citado delito, pero si es una hipótesis que no se puede descartar.

“Es posible, no podemos decir que todas las personas que están allá, ni más faltaba, ni se ha afirmado eso en ningún momento, pero reitero: los elementos que tenemos, que son incorporados al proceso, indicarían esa posibilidad”, precisó.

El oficial detalló también que de acuerdo a la información recopilada por testigos de lo ocurrido, los sujetos armados irrumpieron en la zona rural en el que departían al menos 20 jóvenes, y tras preguntar por algunas personas con nombre propio, abrieron fuego contra todos.


“Tenemos conocimiento que preguntaron por tres personas, un testigo dice que hubo una cuarta por la que preguntaron. Parece que unas personas salieron corriendo y parece que las asesinaros por intentar escapar”, declaró Vargas.