Aún los habitantes de la ciudad de Cali no salen del asombro por la masacre cometida la noche del martes, 11 de agosto, donde le arrebataron la vida a cinco amigos con edades comprendidas entre los 14 y 18 años, a quienes torturaron y le dieron tiros de gracia.

Ante este hecho tan repudiado, los ciudadanos le han exigido a los diferentes niveles de gobierno que capturen a los responsables, es por ello, que la Gobernación del Valle y la Alcaldía de Cali anunciaron una recompensa de $200 millones para quien aporte información precisa sobre el paradero de los responsables de este hecho sangriento.

El monto será cancelado por ambas administraciones por cantidades iguales. Por otro lado, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, indicó que se conformará un grupo especial para esclarecer el crimen y dar con el paradero de los asesinos.

Por el momento, las identidades de las víctimas no han sido reveladas. Sus parientes sólo se limitaron a decir a los medios de comunicación de esa localidad que los cinco amigos eran integrantes de hogares humildes del barrio Llano Grande.

Familiares aseguran que salieron a elevar cometa el martes en horas de la mañana y nunca más regresaron. Los cuerpos fuero localizados horas después en el sector Navarro, una localidad alejada de la ciudad.