Considerando el control político una de sus principales funciones, la senadora Esperanza Andrade citó para hoy un debate en la Comisión Primera para aclarar el estado y resultados de la inversión de Ecopetrol por 1.500 millones de dólares (suma superior a 6 billones de pesos) en alianza con Occidental Petroleum Corporation para explorar, mediante fracking, en campos Permian de Texas, Estados Unidos.

La congresista del Partido Conservador convocó a los ministros de Hacienda, Alberto Carrasquilla, y de Minas y Energía, Diego Mesa; y a los presidentes de Ecopetrol, Felipe Bayón y de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, José Armando Zamora, para que informen al país los criterios tenidos en cuenta en agosto de 2019 para firmar el negocio en el que OXI tiene a cargo la operación. A fecha, la empresa colombiana ha desembolsado 1.022.795 millones de dólares.

“En el cuestionario indagamos sobre por qué la decisión y lo beneficios obtenidos, razón de la invitación al Contralor General, pues advertimos que el patrimonio público está comprometido, hecho que nos preocupa sobremanera en medio de la pandemia, con la exigencia de recursos para atender la emergencia económica y social, fortalecer la salud y reactivar empleos”, manifestó Andrade Serrano.

De acuerdo con la investigación realizada por la congresista, la multinacional Occidental atraviesa hace tiempo una difícil crisis económica.

Recordó que, en mayo de 2019, tres meses antes del acuerdo comercial en mención, OXI adquirió la compañía Anadarko, con activos y pasivos, pero, luego, los antiguos accionistas de esta compañía demandaron por haber sufrido “pérdidas de miles de millones de dólares porque OXY, fuertemente endeudada, ocultó su incapacidad para resistir la caída de los precios del petróleo”, según se informó.

Y la situación crítica se agravó por la caída de la demanda de energía por la pandemia, sin que se pueda hablar aún de bancarrota, “aunque sí afecta su actividad empresarial como operador del proyecto con Ecopetrol, con las consecuencias en la inversión realizada en el exterior por la estatal colombiana”.

Para la senadora, “todo indica que se ha desconocido el principio de planeación técnica, administrativa financiera y de estudio riesgo, una decisión de aventura que está atascada, con alto riesgo de pérdida y eficacia, y, por consiguiente, sin producir los efectos financieros esperados”.