El senador Eduardo Pulgar, quien es investigado presuntamente por ofrecer sobornos dentro de un proceso judicial, se salvó, por ahora, del juicio disciplinario en su contra ya que fue suspendido por tercera vez.

Lo que causó el aplazamiento fue un cuadro de hipertensión que presentaba Pulgar y que habría hecho saber a su abogado, Jaime Granados.

“Había una situación delicada, nosotros tenemos conocimiento y aportaremos un expediente clínico de hipertensión con problemas al corazón, los cuales son serios y han llevado a varias situaciones”, reveló el jurista.

El senador está bajo la mira de la Procuraduría por el supuesto ofrecimiento de 200 millones de pesos al entonces juez promiscuo municipal de Usiacurí (Atlántico), Andrés Fernando Rodríguez Cáez.