Por: José Joaquín Soto Guzmán

El Diario La piragua hace una nota aclaratoria para todos sus lectores, sobre la columna de opinión que escribe el señor José Joaquín Soto Guzmán ha sufrido en dos ocasiones en su edición impresa, cambios, en el sentido que las opiniones en estas dos ediciones no se corresponden con la opinión de José Joaquín Soto, estos cambios de opinión han sido producto de una falla en el departamento de diseño, el último error fue en la columna titulada “Saber ya no es el reto. Comprender es la cuestión” que fue sacada el día 9 de diciembre de 2017 donde el titular de la opinión es el correcto, pero el contenido no es el correcto.

No se deje cautivar con presuntas innovaciones en su decisión de comprar. “Los consumidores responsables obtienen ventaja de sus hábitos de consumo, aplican las recomendaciones sobre los cuidados que debe tenerse al momento de adquirir productos, exigen sus derechos como consumidores pero sobre todo, cumplen sus deberes a cabalidad sabiendo que la protección al consumidor es en gran parte, responsabilidad y autocuidado al momento de la compra “por lo que es necesario tener en cuenta. Pasos y en particular el de informarnos y conocer lo referente a las garantías, idoneidad, seguridad, para ello es necesario analizar las instrucciones que suministre el productor o proveedor de ahí es fundamental pensar y después comprar; evitando cancelar algo injustificado principalmente planificando en familia las posibles compras que vaya a realizar a fin de no dejarse guiar por la avalancha de estrategias publicitarias y en particular en esta fecha de navidad y nuevo año.

Un buen consumidor aprovecha la temporada de ofertas evita los excesos, piensa en grande, todo ello encaminado a que su bolsillo no se vea afectado por el consumismo desmedido que genera la publicidad y las grandes campañas publicitarias.

Recordemos el poder del consumidor es el causante de todos los cambios que se están viviendo en el mundo del marketing, pero eso no lo hace culpable, porque el consumidor es, eso sí el más permeable a los cambios y el más adaptable a la innovación, tiene un nivel de información sin parangón acerca de las marcas y compañías que hay detrás de ellas, unos pocos minutos en GOOGLE le brindan al consumidor mayor información de una compañía y sus productos que la que tienen sus propios vendedores supuestamente especializados.

Las redes sociales, que se han probado extremadamente útiles para los ciudadanos a la hora de protestar en muchos países, también están disponibles para los consumidores a la hora de ponerse de acuerdo y luchar por el respeto de sus derechos.

Actualmente, el consumidor tiene más poder del que jamás ha tenido desde que se inventó el marketing, el consumidor ya no es una pieza de casa es un socio y un aliado en el día a día de las compañías y eso necesariamente modifica la actitud de la comunicación y fuerza el lenguaje corporativo a cambiar de plan.

El consumidor no tiene compromisos, dice lo que piensa. Por eso y siguiendo las reglas impuestas por el mismo y en su propio territorio una marca que busque la reconciliación con él tiene que ser auténtica.

Hay una cosa que sí podemos asegurar sin duda. Ningún consumidor tiene como objetivo arruinar la vida de una marca, esta se deteriora por llevar la contraria a los movimientos naturales e inevitables que hacen los consumidores de bienes y servicios.
Tomado de Consumo Inteligente, revista sic y la reconciliación con el consumidor de Julio Wallovits