Por: EDELBERTO DE LA OSSA CHÁVEZ

Cuando hablamos de Instituciones de Educación Superior, hablamos de la academia, de la investigación y de la proyección social; la educación debe estar al servicio de la sociedad para formar a los hombres del futuro, que solo piensen y se encarguen de promocionar sabiduría, amor y bienestar a las comunidades, para alcanzar la satisfacción de las necesidades básicas de la población colombiana y lograr la anhelada felicidad en este paraíso terrenal. La educación es un derecho fundamental y un servicio público que tiene una función social. 

Afortunadamente, en nuestro país existen instituciones de Educación Superior públicas y Privadas que cumplen con esa función social de la educación encomendada en nuestra Constitución Política, que nos brindan acceso al conocimiento, a la ciencia, a la técnica y demás bienes y valores de la cultura (C.P. Art. 67). El Estado debe fortalecer a las Instituciones de Educación para  minimizar la desigualdad en que estamos hoy; el Departamento de Córdoba, no es la excepción, existen varias universidades, muy buenas y de eso doy fe, con excelentes programas y un buen colectivo de docentes, con la visión de educar al niño y al joven para no tener que castigar al adulto. Viva la educación, un pueblo educado, es un pueblo progresista y triunfador.

A pesar de que la Educación es indiscutiblemente el motor y el único instrumento para lograr el desarrollo de la humanidad, todo no es dicha en este sector tan importante de nuestra sociedad; y por eso hay que convertirla en una política de Estado y no de gobierno, porque es una obligación, en este caso, del Estado Colombiano y no del gobierno de turno, por eso los ciudadanos debemos velar porque así sea, una Educación de calidad, con presencia en todo el territorio nacional, pùblica, gratuita, alejada de actos de clientelismo y utilizada únicamente con un fin supremo, transformar la sociedad para el beneficio de todos.

Hablando de Educación, estamos obligados a tocar el tema de lo sucedido últimamente en la Universidad de Córdoba, en virtud del cual, mediante una demanda de nulidad del acto administrativo de elección del rector, presuntamente, por violar el régimen de prohibiciones de los servidores públicos, específicamente por nombrar, postular o contratar con familiares y celebrar contratos estatales, con quienes han intervenido en su postulación, conllevó a la suspensión provisional del acto administrativo de la elección y la consiguiente renuncia del rector, la cual fue aceptada por el comité académico de la universidad, nombrando a un rector provisional; situación que inevitablemente crea una crisis innecesaria, estancando los procesos misionales en perjuicio de la comunidad académica y de la región.

Con estos actos de elección no transparentes y clientelistas se vulnera el derecho de elegir a personas idóneas para el empleo, se obstruye la participación democrática en estos eventos, lo que implica que no se dé una continuidad sana en el plan educativo institucional de la entidad; por tal motivo estamos más que convencidos que la educación pública y privada es más una obligación estatal, que gubernamental. Hay que establecer mecanismos idóneos y democráticos para la elección de los rectores de universidades públicas, que conduzcan al beneficio de la educación y no a intereses personales o partidistas.

Por eso hacemos un llamado sensato al señor presidente de la República, a la señora ministra de Educación, al señor gobernador del Departamento de Córdoba y al Consejo Directivo de la Universidad de Córdoba, para que el próximo rector de la universidad sea escogido en un concurso de méritos abierto, amplio y bien publicitado, donde se brinden todas las garantías a los ciudadanos que tengan el interés de postularse para el cargo, sin tener en cuenta más requisitos que la capacidad de la persona para ejercer su función como lo indica la constitución y las leyes de la República de Colombia. 

“Para hacerme poderosa solo necesito una cosa: Educación”: Malala Yousafzai.[p1] Activista Pakistaní defensora del derecho a la Educación de las niñas y mujeres.  

Hasta una próxima oportunidad.