Por: Rafael Ángel Gómez Gómez.

Esta semana del 18 al 24 de enero va a  ser la ruta de lo que puede ser este año 2021 para los ESTADOUNIDENSES, la posesión del presidente JOE BIDEN es una prueba de fuego para esta dividida sociedad dirigida durante cuatro años  por un hombre loco y delirante  y ahora, quien lo creyera, la hace parecer una  frágil nación y hasta comparada con una República bananera de las que tanto se burlaban en los salones de la CIA  y el pentágono, ateniéndonos al concepto variante de tantos pensadores  de lo que es «nación» según antropólogos, filósofos, historiadores, politólogos y todos aquellos que han estudiado, desde Platón hasta Cicerón han querido definir y otros redefinir el concepto de nación, pero atrevidamente voy a hacer una aproximación tomando a ERNEST RENAN historiador, filósofo y literato francés de origen Bretón que puede ser ubicado dentro del liberalismo conservador y un pensamiento básicamente reaccionario, ese  11 de Mayo de 1882 dictó una conferencia titulada » ¿ que es una nación ?, en la SORBONA alma mater del espíritu Frances y las libertades » una nación es un alma, es un principio espiritual » y centran su concepto en el elemento cultural y no en la economía y es ese factor la economía, lo que ha mantenido el concepto de nación americana, lo que ha profundizado e institucionalizado lo que han llamado el » sueño americano «

Ese concepto en medio de una sociedad diversa por sus orígenes, que va desde aquellos que llegaron a tierras lejanas a buscar mejor fortuna, agobiados en Europa por el hambre y la peste que acabó con 20 millones de europeos, sumada a las persecuciones contra las minorías etnicas como los judios que manejaban el poder económico y los árabes del sur de España que fueron despojados por CARLOS V , del reino de Andalucía, donde por más de ochocientos años convivieron con los reinos peninsulares pagando tributos y el comercio floreció y ahí las tres religiones hicieron de GRANADA para los hispanos, HELVIRA para los judíos y GARNATA, para los mulsumanes, ahí floreció una cultura de respeto y negocios teniendo como centro del poder el PALACIO DE LA ALHAMBRA, pero sería CARLOS V, buscando la aprobación del Vaticano para que fueran llamados » reyes católicos » quienes a sangre y fuego, al

Mando del militar FRANCISCO PIZARRO el mismo de ingrata recordación en tierras mexicanas, pues a sangre y fuego también conquistó y derrotó al vasto IMPERIO AZTECA, pues siglos después estos descendientes de los indígenas centroamericanos, cruzan la frontera del poderoso del norte persiguiendo ese sueño y mueren en el desierto o son sometidos a trabajos inhumanos, esclavizantes para los que logran llegar, son estigmatizados por su color de piel y la falta de educación que los ponga a salvo de esa miserable vida, son nuestros pueblos indudablemente parte de esta tragedia, todas  las regiones de Centro y América del Sur los que a pesar de tener recursos naturales y riqueza suficiente para salir solos de ese hueco inmenso que es la pobreza, tenemos unas castas heredadas de nuestros antiguos imperios colonizadores que fácilmente y a cambio del bienestar de los suyos han entregado nuestra soberanía durante décadas para mantener otros imperios y mantenernos subyugados, supeditados al poder económico, militar, que nos dicta recetas permanentes a nuestra economía para así poder regular nuestro crecimiento, controlándolo todo, y todo es todo, la educación, la salud (vacunas covi19) ahora en tiempos de pandemia y en todo lo que ha ocurrido el pasado siglo, tumbando gobiernos, sosteniendo a otros regímenes militares de terror, con la única excusa de contener el avance del comunismo, hoy esa receta cambia de nombre y la llaman «EL CASTRO-CHAVISMO», esto se ha convertido en una consigna permanente que repetía una y otra vez el perturbado presidente TRUMP, que BIDEN comunista, que el socialismo se tomaría a Norteamérica y que por su puesto él era el Mesías que salvaría gloriosamente a Norteamérica y a los súbditos del centro y el sur o el patio trasero como despectivamente nos llaman en sus esferas de poder, por eso este acto de posesión de JOE BIDEN, hoy 20 de enero, no es meramente de trámite y tampoco definitivo, es apenas un pequeño triunfo de ochenta y cuatro millones de norteamericanos, sin ocultar el inmenso apoyo que tuvo TRUMP y su delirante y casi FASCISTA proyecto político, sería alentador que mejoren las relaciones con Latinoamérica y sobre todo con Colombia,  después de la salida en falso de miembros del partido de Gobierno en cargos diplomáticos que interfirieron el  proceso eleccionario de USA, dando por hecho que ganaría TRUMP, hasta el mismo embajador FRANCISCO SANTOS, el irrenunciable, que con su ya conocida imprudencia metió sus narices, causando incomodidades en la campaña DEMÓCRATA, y no sabemos si pasen alguna factura de cobro.

Realmente creemos más en la mesura de BIDEN, hombre ducho y curtido en el poder, capaz de pasar por alto estas imprudencias y seguir entendiendo que las estratégicas relaciones con Colombia se deben mantener aunque sea incómodo por las circunstancias en medio del debate electoral, sólo esperar que BIDEN corrija muchas cosas para aliviar el dolor y la zozobra de miles de latinos que escondidos, sufrían ante las amenazas de deportación y tal vez lleguen unas medidas más laxas y paliativas para aquellos inmigrantes que también han contribuido al crecimiento del coloso del norte, ¡BIENVENIDO BIDEN!.