Una tragedia se registró la mañana del jueves, 15 de octubre, en el municipio de San Joaquín, Santander, donde un niño de tan solo 3 años de edad, cayó en un caldero de un trapiche de panela caliente.

Aparentemente el hecho ocurrió de manera accidental y le causó al menor heridas de segundo y tercer grado en el 95% del cuerpo.

Las personas que se encontraban con el menor lo trasladaron al hospital de la zona, pero posteriormente la Segunda División del Ejército activó un equipo médico que lo trasladó en helicóptero hasta Bucaramanga, para ser atendido en el pabellón de quemados del Hospital Universitario de Santander, donde lucha por su vida.

Desde el hospital emitieron un comunicado donde indicaron que el estado del niño es crítico debido a la gravedad de las heridas y el pronóstico es reservado.

Las autoridades investigan las causas de lo que hasta el momento es considerado como un accidente.