Hoy se cumplen 30 años desde que el vuelo 203 de Avianca se explotara en el aire. Eran tiempos difíciles en ese tiempo, el narcotraficante Pablo Escobar le había declarado la guerra al Estado para que no lo extraditaran  a los Estados Unidos. Meses anteriores había mandado a matar al candidato a la presidencia Carlos Galán.

El avión que despegó a las 07:13 a.m. del Aeropuerto el Dorado en Bogotá, explotó minutos después en el aire; según los últimos registros de las cajas negras, en el avión había ingresado una maleta llena de explosivos y estaba ubicada en la parte de los motores del avión.

Días después del atentado se dio a conocer que había información filtrada y agentes de la policía estaban involucrados en el atentado, ya que en ese vuelo iba a viajar el entonces presidente de la República, César Gaviria, quien fue el sucesor de Galán.

Según Popeye, él mismo activó la bomba que hizo volar en pedazos el avión, porque les habían informado que César Gaviria viajaría ahí, pero no fue así, quienes viajaban fue el grupo de seguridad del presidente.

Recordemos que días después, el Narcotraficante más buscado en esa época hizo explotar el edificio del DAS.

Hoy, 30 años después, las víctimas de este terrible hecho se sienten abandonadas por el Estado y sienten que todo quedó impune.