La Policía capturó al presunto agresor.

Si bien la noticia de su violación y tortura consternó al país hace un par de días, este sábado cuando lamentablemente se anunció su fallecimiento en una Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Neiva, un repudio total ha impregnado a los colombianos, quienes se preguntan el por qué de que otra niña haya tenido que pasar por esto. Salome sólo tenía 4 años y cayó como presa de un hombre que desató en su contra, todas sus aberraciones. 

Todos los señalamientos se han ido en contra de un hombre identificado como Sebastián Mieles, de 27 años, quien sería el responsable del brutal hecho, dado que los padres de la niña lo encontraron la noche del pasado 29 de junio, muy cerca del cuerpo malherido la pequeña, sentado sobre una piedra y con los pantalones abajo. 

Tras librarse de un linchamiento de la comunidad, Mieles fue entregado a la Sijín y luego presentado ante un juez de control de garantías de Garzón, donde se dio la agresión y el abuso, se le legalizó la captura y se le imputaron los cargos de feminicidio agravado en concurso con acceso carnal violento agravado (por ser la víctima menor de 14 años), y no aceptó su responsabilidad.

Aquella noche, Salomé fue llevada a la emergencia de un centro médico en donde confirmaron que había sido accedido sexualmente y que había sido víctima de una agresión física desmesurada, presentó golpes, contusiones e incluso mordiscos. Estuvo en coma durante durante cuatro días luchando por su vida, pero la gravedad de las heridas que sufrió su cuerpo tan pequeñito, con gran cantidad de órganos comprometidos, le produjo la muerte.