La propuesta de ampliar el impuesto al carbono para incluir el carbón, contemplada en la Reforma Tributaria del Gobierno Nacional, de acuerdo con los gremios del sector, generaría un sobrecosto de 33% por tonelada de carbón, lo que aumentaría el precio de la energía en $18/kWh.

El presidente de Fenalcarbón, Carlos Cante, explica que la medida afectaría la cadena de suministro y consumo de carbón nacional y encarece los costos de operación de otras industrias asociadas.

Según cálculos de Andeg, generarían un aumento entre 4% y 5% en el costo de la energía para los usuarios residenciales, y entre 7% y 10% para los industriales, lo que, según explicó el presidente del gremio, Alejandro Castañeda, no tiene sentido desde el punto de vista fiscal, en cuanto es más el costo que el recaudo.

Adicionalmente, advierten los gremios, es necesario considerar también el impacto de este tributo en los costos de producción del cemento, ladrillo, acero y cerámica, entre otros. Eso, ha dicho la directora de la Cámara de Acero de la Andi, María Juliana Ospina, podría aumentar los costos en la construcción de proyectos de vivienda.