Luego de toda la polémica generada en torno a la monja que el día de la indagatoria en contra del senador Álvaro Uribe Vélez, gritó consignas a su favor a las afueras del magisterio, el empresario uribista Jorge Cortés Álvarez, vinculado a los comerciantes de sanandresito de San José, difundió un comunicado al respecto, en el que –entre otras cosas- confirmó que Adriana Torres, nombre de la religiosa, pertenece a la congregación de «Misioneras Carmelitas de Santa Teresita, en la provincia de Norteamérica», y mostró un carnet que lo comprobaría. 

En el texto, Cortés describe a Torres como  «una líder de grandes calidades humanas, al servicio de las comunidades más necesitadas de Medellín, como personas en cárceles, enfermos en hospitales, habitantes de la calle y familias de escasos recursos».

De igual forma el empresario confirmó que fue él quien auspició la llegada de la religiosa a Bogotá. «Auspicié  el desplazamiento de la religiosa a la ciudad de Bogotá, para participar en el plantón en apoyo al senador Álvaro Uribe Vélez, el pasado 8 de octubre, en medio de su indagatoria ante la Corte Suprema». 

Así las cosas, Cortés Álvarez afirmó que todo lo que sucedió con la monja es parte de “la estigmatización y acoso que reciben las personas que expresan su admiración y respaldo hacia el presidente Álvaro Uribe”, razón por la que hizo un llamado a “la tolerancia, al respeto y dar valor a las personas que, como la hermana Adriana, son ejemplo de trabajo, tenacidad, amor por la patria y servicio».