Una grave denuncia de violación sale a luz pública, está vez no por parte de una civil, sino de una patrullera, quien asegura que fue abusada sexualmente dentro de un CAI en la ciudad de Cali, donde la violencia ha estado presente desde que inició el llamado a paro nacional.

La agraviada manifestó en su denuncia ante la Fiscalía que los abusadores eran hombres civiles que participaban en las protestas del pasado jueves, 29 de abril, en el sector conocido como Puerto Rellena.

Recordó que tomó su turno a las 2:00 de la madrugada, tras los hechos de violencia tuvo que enfrentar el cuerpo policial en el primer día de manifestaciones que se ejecuto el miércoles, 28 de abril.

En su relato precisó que justo a las 10:00 de la mañana los ánimos se volvieron a caldear. “La verdad, nunca llegué a pensar que ese día marcaría mi vida”, manifestó la mujer.

Precisó que una turba enardecida errametio contra los uniformados que estaban de servicio, por lo que decidieron refugiarse en las instalaciones del CAI.

En medio del vandalismo y los hechos desenfrenados, recuerda como en segundos comenzaron a atacar con piedras y botellas hasta incendiar las instalaciones.

“A esa hora todo dio un giro inesperado… Empezaron a quemar llantas, a quemar vallas, a quemar todo lo que se encontraban a su paso… La multitud estaba enfurecida”, relata mientras suspira tratando de tomar fuerzas para continuar hablando. 

La patrullers indica que una vez dentro del comando junto a sus compañeros, fueron sorprendidos por los vándalos que ingresaron para hacer de las suyas.

Cuenta que, a través de una pequeña ventana del CAI “empecé a ver a la gente cómo con rencor en sus ojos y golpeaban el CAI con piedras y lo incineraron”. 

Uno de los sujetos le dijo al resto «miren allí hay una mujer». Desde allí comenzó su amargo y desgarrador momento.

Los agresores hirieron a sus compañeros que impedían que no la agarraran, pero los esfuerzos fueron en vano.

“Me sostenía de todo lado. Me sostuve del marco de la puerta, pero fue inútil, eran muchos. Me tumbaron al piso al lado derecho del CAI y, sin piedad, me empezaron a golpear e insultar”.

Dice que tras ser golpeada un hombre se le subió encima y “me despoja de mi uniforme… me empezó a tocar todo mi cuerpo y empezó a golpearme. Me empezó a besar y tocarme mis partes íntimas”.

En medio de los golpes, según denuncia, la dominaron al agarrarla de pies y manos.

“Uno de ellos se acerca al que estaba encima de mí y le pasa mi tonfa y le dice ‘vea, métale esto’”, cuenta entre lágrimas la patrullera.

Tras unos minutos de tortura y abuso, la mujer dice que logró escapar de los vándalos. Como pudo, se alejó del lugar hasta que observó a lo lejos un vehículo transitar.

La autoridades cuentan que un hombre que iba en un carro la socorrió subiéndola mientras los vándalos agredían el vehículo que la sacó del lugar.

La mujer recuerda con dolor este episodio pero asegura que se siente afortunada de estar con vida denunciando y esperando que los agresores puedan ser identificados para que respondan ante la ley.