Por: J. J. Rubiano
Como es habitual cada año, a partir del 1 de junio y hasta el 30 de noviembre se da inicio oficial a la Temporada de Huracanes y otro tipo de ciclones tropicales en el océano Atlántico, mar Caribe y golfo de México, por lo que desde ya el país ha empezado a prepararse frente a estos fenómenos que afectan de manera directa a los departamentos de la región Caribe y el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Y aunque el 1 de junio es la fecha oficial algunos años pueden llegar a presentarse ciclones tropicales antes de esa fecha. Como en este 2021 en donde a mediados de mayo se registró la primera tormenta tropical del año denominada Ana que no tuvo influencia sobre el territorio nacional.
De acuerdo con los pronósticos del IDEAM, entidad técnica del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, con base en la información del Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos, se prevé para este año una temporada de ciclones más activa de lo normal, aunque con menor intensidad a la del 2020.
En una temporada normal pueden llegar a presentarse en promedio 12 tormentas tropicales, 6 huracanes y 3 huracanes mayores (entre categoría 3 a 5), sin embargo, para este año, se estima que pueden llegar a presentarse entre 13 y 20 tormentas tropicales, las cuales entre 6 a 10 pueden llegar a convertirse en huracanes y 3 a 5 de ellos llegar a las categorías superiores, es decir, al mismo nivel de Iota, que son los de mayor potencial destructivo.
Frente a este panorama, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres –UNGRD-, como coordinadora del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres –SNGRD-, desde el primer semestre del año empezó a trabajar en los procesos preventivos para este temporada de huracanes, realizando en primera instancia la actualización del Protocolo Nacional de Alerta por Ciclones Tropicales, el cual es un instrumento construido junto a la DIMAR, la Aerocivil y el IDEAM, en donde se establecen responsabilidades y se definen las acciones necesarias para el monitoreo y pronóstico de la actividad ciclónica que puedan tener incidencia en Colombia, así como las acciones para la generación de información pública y alertas y la difusión de las mismas.
“Hay que recordar que, aunque estos fenómenos tienen incidencia directa sobre las regiones Caribe e Insular, traen también consigo consecuencias indirectas sobre el resto del territorio nacional, por lo que todo el país debe estar atento a la evolución de la temporada” manifestó el Director de la UNGRD, Eduardo José González.