Por: J. J. Rubiano
La entrante semana en sesión plenaria del Senado se tiene previsto votar la conciliación del proyecto de ley que regula el trabajo en casa, una iniciativa impulsada por el Gobierno con mensaje de urgencia para definir unas reglas laborales claras en medio de la pandemia.

La iniciativa generó polémica en los últimos días por cuenta de un artículo nuevo que se había incluido en la Cámara de Representantes sobre derechos de autor, el cual proponía restringir la explotación económica de contenidos elaborados por los trabajadores desde su propia casa, cuando se haya vencido el contrato laboral y éste no sea renovado.

La proposición indicaba que “la reproducción, traducción, adaptación, arreglo o transformación de contenidos desarrollados por el trabajador en medios remotos, virtuales o digitales no podrán ser usados ni explotados económicamente por el empleador, por fuera del término de duración de la relación contractual. Cualquier disposición contractual en contrario es inexistente de pleno derecho».

Sin embargo, en el informe de conciliación del proyecto que es el último paso en el Congreso antes de pasar a sanción presidencial, se cayó esta controversial propuesta según reveló el senador Carlos Fernando Motoa, ponente de la iniciativa.

“Las cerca de cinco modificaciones que hizo la Cámara no son aceptadas en el texto que hoy radicamos y ha sido conciliado, entre ellas la que pretendía introducir un parágrafo al artículo 11 del proyecto de ley, que tenía unas modificaciones sustanciales, a propósito del tema de propiedad intelectual, modificaba las normas actuales y en mi criterio y como lo sostuve en las comisiones conjuntas, no tenía unidad de materia ni tampoco se identificaba con el proyecto que aquí debatíamos”, indicó.

El proyecto de ley que regula el trabajo en casa establece que esta nueva modalidad laboral solo podrá aplicarse de forma excepcional y con motivos de fuerza mayor, como es el caso de la pandemia. La jornada de ocho horas deberá respetarse y los ciudadanos tendrán derecho a un tiempo de desconexión.

Esta modalidad es distinta a la de teletrabajo, que ya existe en la legislación colombiana y que tiene sus propias reglas. El trabajo en casa solo aplicará en casos especiales cuando el empleado haya firmado un contrato para laborar de forma presencial en la oficina.