Tras los dos días de huelga nacional que tuvieron los maestros, quienes exigen al Gobierno Nacional mejoras en los servicios de la salud, amenazaron con llamar a un paro indefinido si el Gobierno no toma en consideración sus peticiones.

Fecode estimó que más de 3.200 maestros de instituciones públicas se sumaron a esta iniciativa. El jueves desde el centro de Bogotá los manifestantes se plantaron frente de la Fiduprevisora (entidad que maneja los recursos de los profesores) para protestar por el «pésimo» servicio que esa organización brinda a los educadores.

«La Fiduprevisora (Fomag) hace todo lo posible para desangrar nuestros recursos, especialmente en el tema de la salud. Si no hay solución a la prestación del servicio de salud, nos veremos en la necesidad de entrar en paro nacional indefinido», advirtió Nelson Alarcón durante las marchas en Bogotá, que culminaron en el Ministerio del Trabajo.

Ante esta advertencia se pronunció la ministra de Educación, María Victoria Angulo, quien señaló que «se han adelantado siete sesiones en diferentes regiones del país con el propósito de escuchar, analizar y dar soluciones para la prestación de los servicios médico-asistenciales de los docentes».