La indignación sigue a flor de piel. En horas de la tarde de este viernes, 14 de mayo, decenas de personas salieron a las calles de Popayán y atacaron la sede de la Fiscalía en represalias por la muerte de la joven Alison Méndez.

A esa Unidad de Reacción Inmediata, URI, ubicada en el sur de la capital del Cauca, fue conducida la muchacha que denunció en sus redes sociales abuso sexual por parte de varios funcionarios mientras la tuvieron detenida.

Horas de pues, Alinson apreció sin vida, reportan que se quitó la vida, debido al trauma que sufrió de manos de policías.

Por este hecho, ya cuatro uniformados fueron separados de sus cargos y se encuentran bajo investigación.

La ciudadanía continúa en protesta en las calles lo que ha desatado enfrentamientos con funcionarios del Esmad.

En una sola voz exigen justicia y que el caso no quede impune.