Por: J. J. Rubiano
El presidente de la JEP, Eduardo Cifuentes Muñoz, celebró la decisión unánime adoptada este 11 de mayo por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, la cual dispone que la Misión de Verificación de la ONU apoyará el monitoreo del cumplimiento de las sanciones propias que imponga el Tribunal para la Paz.
Señaló el magistrado Cifuentes que la decisión del Consejo de Seguridad abre un capítulo nuevo a nivel mundial, ya que, valida la conexión de la justicia transicional con la justicia portadora de un alto componente restaurativo, sobre la base de que se trate de sanciones efectivas que integran tanto elementos restaurativos como elementos retributivos.
De otro lado, destacó que, al vincularse la ONU a la verificación de este tipo de sanciones, una vez más reconoce la importancia medular del Acuerdo Final de Paz.
Las sanciones propias son las penas que se impondrán a quienes reconozcan su responsabilidad y aporten verdad detallada, plena y de manera temprana ante la Sala de Reconocimiento de Verdad.
La resolución aprobada este martes por el Consejo de Seguridad señala que la Misión de la ONU contribuirá a verificar que las personas cumplan con las sanciones propias y que el Estado garantice las condiciones necesarias para materializarlas. Además, la Misión de Verificación realizará su labor con un enfoque estratégico e inclusivo.
Con esta decisión, el Consejo de Seguridad de la ONU y la sociedad internacional reafirman su compromiso con la satisfacción de los derechos de las víctimas a través de las instituciones de la transición colombiana.
La participación de la Misión en el monitoreo de este tipo de sanciones implica el más sólido respaldo internacional a la justicia restaurativa que imparte la JEP, dado que las sanciones propias comportan un redimensionamiento del paradigma de justicia predominante, pues da cabida a sanciones que no implican penas carcelarias, sino la restricción de derechos y libertades, siempre y cuando que las mismas sean idóneas para reparar a las víctimas y promueva la restauración del daño causado durante el conflicto.