Por: J. J. Rubiano
Aunque todavía el gobierno no ha presentado la anunciada reforma tributaria, ya la misma comenzó a generar polémica entre los diferentes sectores políticos que quedó evidenciado por el enfrentamiento en la plenaria del Senado entre la oposición y el uribismo.
El senador del Polo Democrático, Wilson Arias, acusó al presidente Iván Duque y también al ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, de velar por los intereses de los banqueros y los empresarios más ricos del país.
“Mientras el Congreso ignora lo que ha ocurrido, el presidente y el ministro están socializando con los ‘cacaos’ de este país, ese es el tamaño de la democracia colombiana. Carrasquilla y los ministros de Hacienda se arrodillan, se arrastran ante los poderes de los gremios, particularmente el sector financiero y de los gringos, pero no se convierten en nobles, no dejarán de ser lacayos de los poderosos de este país”, sostuvo.
Por su parte la senadora Paloma Valencia –del partido de gobierno- respondió para desestimar las denuncias del congresista opositor y para advertir que al Gobierno de Iván Duque sí le preocupa la clase media y la menos favorecida.
Valencia dijo que, aunque una reforma tributaria siempre será difícil, el trámite de la misma es necesaria para poder beneficiar a más de cuatro millones de personas con el programa de Ingreso Solidario y así reducir el nivel de pobreza que ya asciende a alrededor del 40%.