Por: J. J. Rubiano
La ley hace un reconocimiento de las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías en las zonas rurales ribereñas de los ríos de la Cuenca del Pacífico, de acuerdo con sus prácticas tradicionales de producción y el derecho a la propiedad colectiva.
También establece mecanismos para la protección de la identidad cultural y de los derechos de las comunidades negras de Colombia, como grupo étnico, y el fomento de su desarrollo económico y social, con el fin de garantizar que estas comunidades obtengan condiciones reales de igualdad de oportunidades frente al resto de la sociedad colombiana.
Adicional a lo anterior, de acuerdo a lo previsto en el Parágrafo 1o. del artículo transitorio 55 de la Constitución Política, esta ley se aplicará también en las zonas baldías, rurales y ribereñas que han venido siendo ocupadas por comunidades negras que tengan prácticas tradicionales de producción en otras zonas del país y cumplan con los requisitos establecidos en esta ley.
Los congresistas pertenecientes a esta Comisión, han expresado su inconformidad por las demoras en le reglamentación de la ley 70 de 1993, y por tanto se ha imposibilitado el desarrollo de los procesos de tierras y del fortalecimiento de la identidad cultural y otros derechos de las comunidades afrodescendientes del país.
Para la senadora Victoria Sandino, debe haber mayor voluntad del Gobierno, para activar esta ley que beneficia a las comunidades afrocolombianas del país y expresó que “Los pueblos de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras exigimos la reglamentación de la Ley 70 para fortalecer nuestros pueblos”.
En la misma línea, diferentes líderes de organizaciones afrocolombianas y del espacio de consulta, instaron al Gobierno Nacional, para que se agilicen los trámites necesarios para lograr la reglamentación de la ley y avanzar con las herramientas allí contempladas para fortalecer a las comunidades afro, raizales y palanqueras del país.