Por: J. J. Rubiano
Desde la dirección del Partido de la U, se promovió el foro virtual, “La ruta para la recuperación y reactivación económica”, con el fin de escuchar las opiniones de ex ministros de Hacienda, economistas, investigadores y decanos de facultades de economía del país.
En el evento virtual se expuso el contexto del país, que atraviesa una difícil situación política y económica, con graves denuncias de violación de derechos humanos, y un hueco fiscal que necesita ser atendido con prontitud.
El exministro de Hacienda y Crédito Público, Oscar Iván Zuluaga Escobar, planteó que el enfoque de la reforma tributaria debe girar en torno a la necesidad de discutirla de manera inmediata, porque la crisis política afecta la economía del país. A su vez, hizo un llamado al Congreso, para que adelante con celeridad esta discusión y le dé un mensaje al país y a los mercados.
Zuluaga Escobar precisó que la reforma tributaria debe tener las siguientes características: un consenso sobre su monto (14 billones de pesos); definir los ingresos permanentes (ajustar la tasa del impuesto a la renta), y transitorios (sobretasa al sistema financiero); y reducción del gasto burocrático por parte del gobierno.
Por su parte Juan Camilo Restrepo, exministro de Hacienda y Crédito Público propuso, en su intervención, presentar una reforma tributaria ‘refaccionada’. Considera que tal reforma debe presentarse el 20 de julio con mensaje de urgencia.
Restrepo argumentó que el proceso para este reajuste fiscal no es apropiado presentarlo en lo que resta de esta legislatura, “en este tiempo que queda, a más tardar (el 15 de junio), el gobierno debe presentar al Congreso el marco fiscal de mediano plazo, con proyección a los años sucesivos, y el ministerio y el gobierno deben preparar el presupuesto para la vigencia del año entrante. Según lo dispone la Constitución, debe presentarse en los primeros 10 días de cada legislatura”.
De igual manera el ex ministro Juan Carlos Echeverry, expresó que “Alberto Carrasquilla cometió un grave error al querer cubrir el hueco fiscal que existía, y abrió otro de 12 billones de pesos aproximadamente, sumado al Sistema General de Participación, SGP, unos cinco billones de pesos, que resultarían en más o menos 30 billones de pesos”, e instó a los congresistas a preocuparse por lo verdaderamente importante: la pandemia, que para él es un problema de 10 o 12 billones de pesos.
Reconoció a su vez, que ésta reforma tributaria fue regresiva desde donde se le vea, pues puso una carga enorme y desmedida en la clase media.