Por: J. J. Rubiano
Por medio del Programa Integral de Reconversión Productiva y Ambiental de la Ganadería, Colombia le apuesta a la transformación de gran parte de la ganadería hacia la sostenibilidad, en un horizonte de 30 años.
Se buscan cambios de los paisajes ganaderos tradicionales hacia sistemas más comprometidos con el ambiente y con la reducción y captura de gases de efecto invernadero, respondiendo con parte de los compromisos del Estado con el Acuerdo de París de 2015.
El programa responde al marco de una declaración conjunta de intención entre Colombia, Reino Unido, Alemania y Noruega, y está auspiciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Colombia Sostenible (FCS), Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) y Fedegán-FNG, y se viene ejecutando por parte del CIAT y CIPAV.
Pablo Robledo, investigador asociado del CIAT, indicó que se está haciendo el diseño de un programa de largo plazo, al año 2050, para influir sobre un área ganadera de 3,4 millones de hectáreas.
La ambición principal del PIRPAG es lograr un programa integral con una estructura, un ordenamiento, identificación de actores, de roles, de procesos, gobernanza, asistencia técnica, educación en campo, etc., todo con el fin de cambiar paisajes ganaderos tradicionales en cuatro regiones del país: Caribe húmedo, Caribe seco, Piedemonte del Magdalena Medio y Piedemonte del Orinoco.
Simultáneamente al desarrollo del Programa, está funcionando un pilotaje en cada región seleccionada, como una forma de vincular a los productores y algunas instituciones locales para que vayan conociendo y aportando al proyecto. En este pilotaje se diagnosticó y propuso el cambio de la ganadería en las cuatro zonas piloto, y se intervinieron 80 predios que suman 1.103 hectáreas en los municipios de San Onofre en Sucre (Caribe húmedo), Dibulla en La Guajira (Caribe seco), El Carmen de Chucurí en Santander (Piedemonte del Magdalena Medio) y Tame y Fortul en Arauca (Piedemonte del Orinoco).
Allí lo que se ha hecho es brindar asistencia técnica, acompañamiento, planificación de las fincas y se apoyó con recursos algún nivel de transformación, la mayoría hacia sistemas rotacionales y manejo del agua, pero con un alto nivel de capacitación a los productores. Esto ha permitido que en algunas fincas se tuvieran avances adicionales como manejo de mangas de movimiento de ganado, mejoramiento de los corrales, cercas vivas, setos forrajeros, riegos e incluso bancos mixtos de forraje, gracias al acompañamiento y capacitación que vienen haciendo los asistentes técnicos.