Si el 2020 fue violento para Colombia, el 2021 no está dando indicios de que el escenario sea diferente. En apenas 35 días que van corridos de este año, van 11 masacres que han dejado como saldo 38 muertos, tal y como lo evidencian las estadísticas del instituto de estudios para el desarrollo y la paz (Indepaz). 

El 10 de enero las balas comenzaron a resonar y hubo seis personas masacradas, tres en Solano-Caquetá y tres en Betania-Antioquia. El Gobierno, a través del entonces ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, atribuyó la responsabilidad a grupos al margen de la ley y a disputas entre el narcotráfico, realizó consejos de seguridad y ofreció una recompensa por los responsables. 

Pero la delincuencia parece estar ignorando esta estrategia de las autoridades que -evidentemente- no está funcionando, pues el 12 de enero otras tres personas fueron asesinadas en Cali y el día 17 ocurrió lo mismo en Popayán y en Tarazá-Antioquia, municipio en el que al día siguiente mataron a cuatro personas más. 

Después de esto, pasaron cinco días en los que el derramamiento de sangre no fue noticia, pero la madrugada del 14 de enero cinco hombres armados ingresaron a una finca en Buga-Valle del Cauca y mataron a cinco jóvenes estudiantes, entre ellos una menor de 17 años. Sobre este hecho la hipótesis que se maneja es que fue un intento de secuestro que se salió de control, pero aún no hay una confirmación oficial. 

Así las cosas, febrero arrancó con nueve muertos el día 1, todos en Nariño, aunque en hechos aislados (cuatro en Policarpa y cinco en Olaya Herrera), el día 2 se sumaron tres víctimas en Tarazá-Antioquia, y el día 4 otros tres personas murieron violentamente en Argelia-Cauca, siendo esa hasta el momento, la última masacre registrada. 

Organizaciones defensoras de Derechos Humanos, grupos internacionales y sociedad civil en general, han pedido al Gobierno que garantice la vida y la seguridad a la ciudadanía, pero lo cierto, es que la delincuencia está pudiendo más y cada fin de semana los noticieros, periódicos tanto impresos como digitales, y redes sociales, amanecen con otra matanza que reseñar. 

Cabe recordar que en 2020 ocurrieron 90 masacres que dejaron 375 muertos, 309 líderes sociales fueron asesinados y 65 firmantes del Acuerdo de Paz. Fue el año más violento de los últimos 15 años, después de 2005, cuando hubo 134 masacres.