Muchas personas hoy recurren al uso de cigarrillos electrónicos –entiéndase vapeadores, vaporizadores personales, e-cigs, e-hookahs, mods, plumas de vapor o sistemas de tanque– para intentar dejar el vicio del cigarro convencional, pero esto a la larga genera otra adicción que deriva en efectos secundarios igual o  muchos peores. 

Al respecto, el Ministerio de Salud colombiano, emitió una alerta sobre las enfermedades que puede acarrear el uso de estos dispositivos y las clasificó en: afectación en el desarrollo cerebral en niños y adolescentes, enfermedad coronaria, cáncer de pulmón, asma, infarto agudo de miocardio, neumonía lipoide y enfermedad pulmonar intersticial, entre otras.

La cartera informó que a esta conclusión se llegó mediante el análisis de evidencias científicas internacionales, a partir de las cuales se realizó un Abecé para describir el porqué de los daños que estos aparatos ocasionan. 

En primer lugar, contienen sustancias como Propilenglicol, que produce irritación en ojos y garganta; Glicerina, que genera neumonía lipoide; y Nicotina que aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Además, al tener la posibilidad de agregar sustancias saborizantes, es más atractivo al consumo. 

Un estudio del Departamento de Salud de Estados Unidos revela que la mayoría de las razones comúnmente citadas por los niños, adolescentes y adultos jóvenes que emplean estos productos, son la curiosidad, el sabor y la baja percepción de daño comparado con otros productos del tabaco, algo que, está científicamente demostrado, no es cierto.