Escombros, llantas, restos de icopor, plásticos y abundante maleza “adornan” la calle 22 con diagonal 13, a pocos metros de Comidas Rápidas El Gordo, en Montería. Dentro y fuera de una estructura en ruinas que está en el sitio hay toda clase de basuras que más allá del impacto paisajístico se han convertido en una fuente permanente de contaminación ambiental.

La comunidad que habita en los alrededores está desesperada, pues afirman que desde hace meses que la situación se viene presentando y no ha habido solución a sus quejas.

La mala gestión de los residuos por parte de los propietarios del lote es un problema de salud púbica porque también hay riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas vinculadas a los roedores que rondan el espacio.

Incluso, contaron a La Piragua algunos vecinos, que últimamente personas inescrupulosas dejan cajas con gatos o perros recién nacidos en su interior.

El llamado es a las autoridades y organismos competentes para que hagan cumplir las ordenanzas municipales y se ponga fin a este vertedero de basura en plena zona residencial de la ciudad que amenaza con generar enfermedades y volverse un riesgo mayor de contaminación si se prolonga más el problema.