Como si estuvieran en el desierto viven los pobladores de varias comunidades aledañas a la planta de tratamiento y bombeo de agua, ubicada en Garzones. A pesar de tener esta empresa cerca el sufrimiento por una gota del vital líquido es latente.

Veredas como Aguas Negras, El Faro I, II, III, Las Babillas, Los Venados, San Felipe, La Papaya, Los Cedros y la urbanización Comfacor, llevan años padeciendo de este grave problema que ha empeorado en las últimas semanas.

Los habitantes de estas zonas aseguran que pasan horas despiertos en la madrugada para ver si logran obtener un poco de agua, pero el objetivo no es logrado. 

Aseguran que, hasta el momento, no han tenido respuesta por parte de la empresa Veolia, la cual sólo se encuentra en las jurisdicciones cambiando los medidores del servicio.

Los vecinos, quienes manifiestan sentirse burlados, indicaron que para qué están cambiando los medidores cuando en sus veredas el agua brilla por su ausencia.

Pidieron que coloquen los medidores cuando haya una buena prestación del servicio. Así mismo, solicitaron que realicen un estudio para que identifiquen a las personas que están pegadas a las tomas de agua de manera ilegal.