Desde el pasado 24 de abril, indígenas de los resguardos del Alto Sinú, específicamente del municipio Tierralta, se desplazaron a la ciudad de Montería alegando el incremento de la inseguridad en sus territorios. 

Hasta la fecha, y a pesar de que se han dado conversaciones con las autoridades e incluso ha intervenido el Ministerio del Interior, la minga conformada por niños, adultos y personas en edad avanzada, continúa instalada en un improvisado campamento que ocupa todo el parque central que rodea la catedral San Jerónimo. 

Allí cocinan, hierven el agua para consumir, se asean, y desarrollan su día a día, a la espera de un consenso entre sus líderes y los entes gubernamentales. 

El equipo de prensa de La Piragua llegó hasta lugar, para captar en imágenes cómo es la vida de los participantes de la minga durante este proceso.