El clima de tensión que viven los Estados Unidos provocado por las protestas contra la actuación policial en el caso Jacob Blake, quien recibió siete disparos de un agente en la ciudad de Kenosha, ha vuelto a instalarse en la burbuja de la NBA, esta vez en mitad de los Playoffs.

Los Bucks no se han presentado al quinto partido de su eliminatoria contra Orlando Magic en señal de protesta por un nuevo caso de violencia policial. Minutos después, la NBA ha anunciado el aplazamiento del resto de partidos de eliminatoria que se iban a disputar durante la jornada de hoy.

En las últimas horas varios equipos se habían planteado boicotear la celebración de los encuentros. Boston Celtics y Toronto Raptors también habían sopesado la opción de no presentarse a su partido de esta noche. De hecho, el entrenador del equipo canadiense confirmó que se reuniría con la plantilla para estudiar la decisión final.

El universo NBA siempre ha estado ligado a las protestas raciales que han tenido lugar desde la muerte de George Floyd. Tanto es así que todos los jugadores que estaban presentes en el reinicio de la competición se arrodillaron en la pista en señal de apoyo al movimiento #blacklivesmatter.

Las reacciones a la decisión de los Bucks no han tardado en sucederse. Pau Gasol ha mostrado su apoyo a sus «hermanos» a través de su cuenta personal de Twitter. LeBron James ha utilizado el mismo canal para aclarar que piden un «cambio».