Cuando faltan menos de dos años para que se termine el gobierno del presidente Iván Duque, en la memoria de los samarios aún resuenan las promesas que hizo el día que vino a la ciudad durante su campaña.

La primera promesa que hizo ese día fue que, cuando fuera Presidente, ayudaría para la ampliación del aeropuerto de Santa Marta. ¿Dónde están los recursos amparados en una compra para la ampliación de la pista del aeropuerto?

Su segunda promesa de campaña fue: «Yo voy a ser el Presidente que se comprometa con esta ciudad a apoyar que tengamos el acueducto y alcantarillado del suministro de agua para quien más lo necesite». ¿Dónde está el recurso para el acueducto y alcantarillado de la ciudad de Santa Marta?

Así mismo, dijo que sería el Presidente que promovería los distritos de riegos. ¿Dónde carajo está el primer sistema de riego?. Queremos conocerlo.

Un llamado al señor Presidente, a su Senador por el Magdalena Honorio Henríquez, al grupo Daabón que lo apoyó y acompañó durante sus promesas hoy incumplidas, para que respondan al menos estos interrogantes que hoy nos hacemos todos los samarios que ese día asistimos como corderos a oir sus múltiples promesas que siguen resonando y resonando en nuestras cabezas y por lo visto continuarán así hasta el final de su ingrato mandato.

No obstante, sus promesas siguieron después de elegido Presidente, como lo hizo el 14 de noviembre del año pasado tras ser elegido en el Magdalena y Santa Marta nuevos gobernador y alcaldesa: «Encuentro productivo con el gobernador electo del Magdalena, Carlos Caicedo, y con la alcaldesa electa de Santa Marta, Virna Johnson. Les reiteré que el único interés de nuestro Gobierno es trabajar en equipo por el desarrollo de esta región y la calidad de vida de sus habitantes», escribió en un tuit.

Hasta el momento ese «trabajo en equipo» sigue siendo otra de sus promesas que aún resuenan en la memoria de los magdalenenses.