Las graves quemaduras que sufrió el niño de tres años que cayó en una caldera de panela caliente no pudieron ser soportadas por el menor, quien falleció la noche del viernes, 16 de octubre.

El menor se encontraba recluido en la Unidad de Quemados del Hospital Universitario de Santander desde el pasado 15 de octubre, cuando fue trasladado desde el Hospital San Joaquín del mismo municipio, donde le brindaron los primeros auxilios cuando ocurrió la tragedia.

El niño presentó quemaduras de segundo y tercer grado en el 95% del cuerpo. Las causas de este accidente aún son investigadas por las autoridades que indagan cómo cayó el menor al trapiche en donde estaba el caldero hirviendo con la panela.

Ante este lamentable deceso se pronunció César García, director de Gestión del Riesgo de Santander, quien manifestó que realizaron todos los esfuerzos posibles para poder salvarle la vida al menor con un equipo médico especializado.