LA MENTIRA Y EL MIEDO: TÁCTICA ELECTORAL DE UNA CAMPAÑA

Por: Horacio Garnica Diaz.
horagardiaz@hotmail.com

La cotidiana crónica verbal de una derrota anunciada, tiene paranoico al “Mechudo”. candidato y a todos los grandes poderes y a los poderosos de todos los pelambres que lo respaldan y apoyan, no porque sea el mejor, sino porque la ultraderecha rancia no encontró a otro títere. Y, como dicen los campesinos: “cuando no hay perro se montea con gato”.

Y, hablando de mentiras en la campaña del “Melenudo” candidato; ” ni ellos se creen sus propias mentiras “y se engañan ellos mismos. Han querido emular las multitudinarias, conscientes y voluntarias manifestaciones de Petro en plaza pública , donde los ciudadanos esperan a Petro hasta 5 horas de retraso y con fervor, alegría y sin importarles el cansancio, repiten con vehemencia la célebre expresión del profesor Mockus : “A MI NO ME PAGARON YO VINE PORQUE QUISE”. Será que en la campaña del candidato de cabellera suelta y risada, podrán corear lo mismo?. Y, el 29 de mayo se espera que millones y millones de ciudadanos digan: A MÍ NO ME PAGARON YO VINE PORQUE QUISE VOTAR POR PETRO Y FRANCIA MÁRQUEZ PARA GANAR EN PRIMERA VUELTA, Y, ASÍ CAMBIAR A COLOMBIA.

Y, otra mentira que fue “caballito de batalla ” en las elecciones presidenciales del 2018, consistió en pregonar que si ganaba Petro convertiría a Colombia como Venezuela. En la campaña actual ha vuelto a repetirse ese infundado estribillo. Petro ha dicho que ya Colombia es como Venezuela y da ejemplos irrefutables. En nuestro caso sólo traemos un sólo y clásico ejemplo: Colombia se parece y es como Venezuela porque ambas repúblicas tienes presidentes mediocres, lo demás viene por añadidura.

Y, en fin hay un sartal de mentiras, que ellos saben que son mentiras, pero que las necesitan para infundir miedo y presentar a Petro como generador de miedo y como una metamorfosis del mismo satanás. Necesitan de las mentiras para infundir miedo, miedo que es otra táctica electoral.

La ideología del miedo en la política indudablemente le reporta algunos resultados en la población incauta a los que por falta de una inteligente y convincente argumentativa política la pregonan. Porque el miedo según la Real Academia de la Lengua Española es una ” perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”. En este caso el miedo se utiliza como una arma de dominación política, de disciplinamiento y de odediencia social. Y, es más ” cuánto más asesino y más totalitario es el poder más priva al hombre de libertad porque lo que engendra es temor”. Y, el descaro es que fungen como los protectores de los miedosos ciudadanos.

Que más miedo y terror podemos sentir los colombianos que el miedo en grado superlativo consumado y hecho realidad y muerte vivido en Colombia desde el 7 de agosto de 2002 hasta nuestros días.

Qué más miedo que la política de inseguridad democrática; las chuzadas de espionaje; el institucional irrespeto a los fallos y sentencias judiciales, los parapoliticos; los narcopoliticos; las masacres; los desplazamientos forzados; la desvirgación violenta de jovencitas; un mediocre con poder; la sindicación peligrosa de que los maestros adoctrinan a los estudiantes; la militarización de la protesta social; los francotiradores al proceso de paz; los delitos y crímenes de lesa humanidad como vestir a indefenso jóvenes con atuendos guerrilleros y ser asesinados a sangre fría por militares crimínales para alardear un falso triunfo de combate anti anti guerrillero y hacerse acreedores a indignas condecoraciones y a ascensos militares por la proeza cobarde de asesinar a inocentes jóvenes. Gracias a la JEP, fuertemente atacada por una secta política se están descubriendo los autores materiales falta saber la verdad sobre la autoría intelectual.

Quienes promueven el miedo en la política sienten miedo de ser destetados del Estado y al mismo tiempo generan un miedo protector a su favor para seguir reinando en el poder, y en ese propósito , en el pasado después de todas las urdimbres habidas y por haber, han llegado hasta la eliminación física de los adversarios. Ejemplos hay en la historia política del país. Pretender ser alternativo en Colombia es un pecado mortal político.

Aparte de lo anterior hay una infinidad de riesgos electorales y connotados ejemplos de fraudes. De ahí que los testigos electorales de mesa y de escrutinios y la veeduría ciudadana tienen que actuar con ojo avizor para que los compradores y ladrones de votos no se salgan con las suyas. Porque: EL CAMBIO ES AHORA EN LA HORA DE AHORA.

Montería La Perla del Sinú, mayo 27 de 2022.