La historia de Diana Carreño se repite de forma recurrente en Colombia. El pasado 24 de enero esta joven fue víctima de una agresión propiciada por un hombre de 70 años, al que le pidió respeto, pues le estaba incomodando con sus comentarios obscenos e invasiva mirada. 

Todo ocurrió en una tienda del barrio La Victoria, en el municipio Bucaramanga, a donde Carreño llegó en compañía de una amiga. Allí -describe ella- había dos adultos mayores, quienes en estado de ebriedad comenzaron a propasarse con ambas. 

Cuando después de pedirle que por favor las dejaran tranquilas y una de ellas simulara que sacaba algo de su cartera para defenderse, uno de estos hombres tomó una botella de vidrio y la rompió contra la cara de Diana, causándole una herida en su pómulo derecho y un hematoma en la frente. 

“Al señor se le hizo fácil coger una botella de vidrio y estallármela en mi cara. Me estalló la botella en la cara a plena luz del día, delante de todas las personas que estaban en la tienda”, cuenta Diana.

La joven comenta que una vez se vio herida, corrió al baño de la tienda y se colocó papel higiénico para tratar de paralizar el sangrado, luego salió y el agresor seguía en el sitio como si nada hubiera pasado. 

Afortunadamente los vecinos llamaron a la Policía y los funcionarios llegaron al lugar para atender la situación y se llevaron al sujeto detenido, en lo que la víctima fue trasladada a una clínica, en la que tras ser atendida fue suturada con 10 puntos. 

“Tengo mi cara totalmente afectada, con una cicatriz imborrable, no solo en el rostro sino en el alma, la cicatriz del miedo, de la injusticia, de ser una víctima más de esta sociedad que permite y justifica tantas veces esta clase de actos”, escribió la víctima en sus redes sociales. 

De manera extraoficial se conoció que el hombre que agredió a esta joven sólo estuvo detenido durante 36 horas, y que posteriormente quedó en libertad sin ningún cargo en su contra.