Aunque no hay todavía una hipótesis confirmada, el secretario de seguridad de Cali, Carlos Alberto Rojas, explicó que la información preliminar que se tiene, es que los sujetos armados que mataron a cinco jóvenes el pasado domingo en zona rural de Buga, pretendían secuestrar al hijo del dueño de la finca en la que ocurrió el crimen. 

Se trata de Jacobo Pérez, de 18 años, quien fue trasladado con vida hasta un centro médico de la zona urbana, pero murió 14 horas después a causa de un disparo en la cabeza. 

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Las razones por las que se cree que intentaban secuestrarlo, es que según su padre, el ingeniero Wilson Alberto Pérez, los maleantes llegaron preguntando por él, y uno de los familiares que estaba en el sitio, intentó refutar, y fue en ese momento que inició la balacera. 

Para determinar que ese sea el móvil, la fiscalía conformó un equipo élite de 10 funcionarios, a fin de investigar todo lo relacionado a este caso, con los más de 100 elementos probatorios que han sido encontrados es la escena del crimen. 

Además de Jacobo, el resto de las víctimas identificadas como Juan Pablo Marín (18), Sara Rodríguez (18), Nicolás Suárez (18) y Valentina Arias (17), se encontraban en el sitio celebrando que uno de ellos estaría próximo a comenzar su carrera universitaria, en la ciudad de Medellín. Todos eran amigos de la infancia y estudiaron juntos en el mismo colegio.