Debido a la suspensión de términos, la Sala Disciplinaria de la Judicatura, encargada de estudiar nuevamente el caso para que este sea llevado por la Fiscalía, nunca fue notificada debido a un error con el correo electrónico. Así las cosas, la solicitud fue declarada nula y el proceso de notificación volverá a ejecutarse.

El pasado 23 de abril, la Corte Suprema de Justicia abrió una nueva posibilidad en el caso del asesinato de Dilan Cruz. El alto tribunal le dio la razón a la familia del joven en la que se oponían a que la jurisdicción militar llevara el proceso en contra del capitán Manuel Cubillo, quien es señalado de haber disparado una escopeta de munición tipo beanbag que impactó a Cruz. Debido a la suspensión de términos a raíz de la emergencia sanitaria, la notificación a la Sala Disciplinaria de la Judicatura nunca llegó a este despacho.

El meollo del asunto radicó en que la notificación no se hizo a través del correo que la Judicatura dispuso para estos requerimientos, por lo tanto, nunca se dio por enterada de la demanda y no se dio espacio para defender su posición. Asimismo, la Judicatura manifestó que esa situación configura una vulneración al debido proceso debido a que “al no notificar debidamente el auto admisorio de la presente acción constitucional, desconoció el derecho al debido proceso y de defensa de la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, que no tuvo oportunidad alguna de pronunciarse frente a los hechos materia de la acción de tutela”.

Vale recalcar que desde el pasado 18 de diciembre, la investigación por la muerte de Cruz está en manos de la Justicia Penal Militar por orden de la judicatura que consideró que el hecho sucedió como un “acto de servicio”. Así las cosas, el fallo ordena que el expediente sea devuelto a la Sala de Casación Penal para que se vuelvan a hacer las diligencias. La Corte señala que “desde entonces, se ordenará rehacer esa actuación, notificando oportuna y debidamente dicho proveído a la accionada al correo institucional (…) se aclara que las pruebas recaudadas conservan pleno valor”.

La Sala Civil de la Corte Suprema decidió dejar sin el efecto la solicitud que le permitiría al caso ser nuevamente estudiado con la posibilidad de que la Fiscalía asumiera las investigaciones. En lugar a esto, ordenó a “la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura solicite la actuación penal a la Justicia Penal Militar y proceda nuevamente a estudiar el caso a la luz de las pruebas que obraban en el proceso para la aludida fecha”.

La Corte Suprema había estudiado el caso y decidió fallar a favor de la tutela que interpuso la familia de Cruz luego de conocer la decisión de la Judicatura. La decisión del alto tribunal concluyó que la Judicatura debería estudiar nuevamente el caso ya que cuatro testimonios que tomó el CTI de personas que estuvieron en el lugar de los hechos no fueron incluidos ni tomados en cuenta para la sentencia. El nuevo proceso al que deberá ser sometido el proceso deja el caso lejos de ser concluido.

Con información de El Espectador