Luego de tres meses de una ardua investigación por la desaparición de la pequeña Sara Sofía, la Fiscalía anunció que descarta que la menor haya sido vendida o regalada, según los últimos interrogatorios ofrecidos por Carolina Galván y Nilson Díaz, la madre y el padrastro de la pequeña.

Los parientes, quienes están detenidos por ser los principales sospechosos en el caso,  coinciden en que la pequeña fue arrojada al río Tunjuelo; este mismo testimonio lo mantienen los hijos de Díaz, quienes han delatado a su padre en reiteradas ocasiones.

 Ante estas afirmaciones en los testimonios, el ente acusador centran sus esfuerzos en encontrar el cuerpo de la menor por lo que la Defensa civil reanudará la búsqueda.

Para poder encontrar a la pequeña los funcionarios utilizarán un croquis que fue elaborado  por el padrastro con el lugar exacto en el que habrían arrojado a la niña que está desaparecida desde el pasado 15 de enero.

Este caso ha mantenido en alerta a Colombia, luego de que la madre confesara que había lanzado a Sara Sofía al río debido a que había muerto por presentar quebrantos de salud.

Esa versión la cambió al alegar que había vendido a la menor, luego dijo que la había regalado y ahora se inclina por su primera versión.