De acuerdo con el último reporte sobre el conflicto con el ELN emitido por el Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos (Cerac), durante el primer trimestre de 2021 hubo una reducción del 9% en el número de muertes ocurridas en la violencia del ELN, al compararlo con el mismo periodo de 2020.

En lo corrido de 2021 hubo una reducción del 58% en las acciones ofensivas y del 30% en los combates, frente a los registros del mismo periodo de 2020.

Sin embargo, en marzo, CERAC registró un combate y una acción ofensiva del ELN que causaron desplazamientos forzados y confinamientos masivos. El primero de ellos causó el desplazamiento forzado de unas 2.000 personas en zona rural de Argelia, Cauca, por combates entre el ELN y un grupos FARC. El segundo generó el confinamiento de más de 1.500 indígenas en zona rural de Frontino, Antioquia, por amenazas de esa guerrilla.

Esto ha encendido las alarmas ya que desde noviembre de 2019 no se registraban acciones con participación del ELN que hubieran causado confinamientos y desplazamientos forzados masivos de personas en el país.

La actividad violenta y la disputa que mantiene el ELN con otros grupos armados principalmente en las regiones del Bajo Cauca antioqueño, Catatumbo, norte y centro del departamento del Cauca y en los departamentos de Chocó y Nariño, aumentaron de medio a alto el riesgo humanitario para la población que reside en zonas rurales, y alejadas de las cabeceras municipales. Adicionalmente, la instalación de artefactos explosivos aumenta de medio a alto el riesgo de seguridad para esas comunidades que residen principalmente en esas cinco zonas del país.