El club nocturno Circus, en Liverpool, fue el epicentro de una prueba piloto del gobierno inglés para organizar la futura reapertura de los locales de ocio.

Los asistentes debían haber dado negativo en una prueba de antígenos de COVID-19 en las 24 horas antes a la fiesta, publica la agencia Reuters. Ya adentro de la discoteca, quedaron abolidas todas las normas de distanciamiento social.

La megafiesta, llamada por los organizadores como ‘The First Dance’ (‘El primer baile’), incluyó presentaciones de Sven Väth, The Blessed Madonna y Jayda G, mientras que hoy sábado, otras 3.000 personas acudirán al mismo recinto para bailar al ritmo de Fatboy Slim.

Iain Buchan, experto de la agencia pública de salud de Inglaterra, dijo que la prueba piloto a doble jornada servirá para comprobar cómo se transmiten las actuales variantes de la COVID-19 en grandes masas de gente.