Tras 13 días de intensas protestas en las calles de Ecuador, el presidente Lenín Moreno derogó oficialmente el lunes, 14 de octubre, el decreto que eliminaba el subsidio en los combustibles en un acuerdo que había sostenido con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ese acto conllevó a que los combustibles tuvieran un alza de 123% por lo que la gente se volcó a las calles y en medio de enfrentamientos con los cuerpos de seguridad del Estado, cierre de las vías, destrozos en infraestructuras públicas y privadas hicieron sentir su descontento.

El presidente ecuatoriano, de esta manera, firmó el Decreto 894 por el que se “deja sin efecto” el anterior firmado (decreto 883) el pasado 1 de octubre y detalla que se procederá a la inmediata elaboración de un nuevo decreto que permita una política de subsidios de combustibles.

El acuerdo se da luego de la reunión establecida por el mandatario nacional con los indígenas, quienes fueron los que mayor presión social causaron, hasta el punto que Moreno tuvo que trasladar su Gobierno de la capital hasta la ciudad de Guayaquil.

Según cifras de organizaciones de Derechos Humanos, los días del estallido social dejaron siete personas fallecidas, 1.340 heridos registrados en hospitales y unos 1.152 detenidos, quienes fueron capturados en las principales ciudades del país.

El nuevo decreto subraya que “es necesario buscar la concordia y la paz social, a fin de encontrar una reconciliación social y evitar la confrontación entre ecuatorianos”.