Este miércoles, 20 de enero, Joe Biden se posesiona como nuevo presidente de los Estados Unidos, cargo que obtuvo a través del voto popular tras derrotar a Donald Trump en el proceso electoral de noviembre de 2020. 

Se trata de una posesión memorable, en principio porque Biden es el mandatario más longevo en la historia política estadounidense, rompió el récord de participación con más de 80 millones de votos a su favor, y obtuvo 306 puntos del Colegio Electoral. 

Además, su vicepresidente, Kamala Harris, es no sólo la primera mujer en asumir este cargo, sino también la primera persona afroamericana en hacerlo. 

Atípica y en tensión 

Pero si con lo antes expuesto no fuera suficiente para recordar esta toma de posesión durante muchos años, se suma el hecho de que será una ceremonia atípica a causa de las medidas tomadas frente a la pandemia de la COVID-19, y habrá amplia vigilancia en los alrededores de la Casa Blanca, con más de 25 mil funcionarios armados, operativo que se deriva del ataque del pasado 6 de enero al Capitolio. 

A diferencia de otros años, no habrá público, sólo podrán asistir personas acreditadas, autoridades y mandatarios invitados, y se contará con la presencia de las estrellas de la música Lady Gaga y Jennifer López, quienes mostraron su apoyo a Biden durante la campaña y fueron escogidas para amenizar el evento. 

Donal Trump mantuvo su palabra y no asistirá a la ceremonia, convirtiéndose en el cuarto ex presidente de Estados Unidos que no respalda a su sucesor en la toma de posesión del cargo.