El terror y el pánico se apoderó la noche del martes, 27 de agosto, de las calles de Veracruz, México, donde 23 personas fueron asesinadas a disparos, dentro del bar ‘Caballo Blanco’, ubicado en la ciudad de Coatzacoalcos.

Entre los fallecidos se encuentran ocho mujeres y 15 hombres. En el ataque 13 personas resultaron heridas de gravedad y luchan por sus vidas en los hospitales de la localidad.

Testigos aseguraron que un grupo de personas ingresó al lugar y dispararon contra los presentes, quienes en su mayoría murieron en el sitio, mientras que otros fallecieron en los centros médico donde fueron trasladados.

Los responsables de este escalofriante ataque no conforme con disparar lanzaron bombas molotov y posteriormente incendiaron el local que quedó destruido en casi su totalidad.

Por el hecho se pronunció el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, quien a través de su cuenta en twitter dijo lo siguiente: “Así como en Minatitlán dimos con los responsables, el artero crimen de hace unos momentos en Coatzacoalcos no quedará impune. En Veracruz no se toleran ya a los grupos delictivos».

Como se recordará, este incidente se produce casi ocho años después del incendio en un casino de la ciudad de Monterrey, en el norte del país, en el que murieron 52 personas. El cartel de los Zetas perpetró ese ataque en 2011 para hacer cumplir las demandas por pagos de protección.