Un golpe fuerte al Gobierno de Nicolás Maduro ha dado la justicia de Cabo Verde. Y es que mientras el líder del chavismo ha luchado por conseguir la liberación de Álex Saab, el país africano concedió este lunes su extradición hacia los Estados Unidos, desde donde se le acusa de – entre otras cosas- lavado de activos.

La decisión fue tomada por el Tribunal de Apelación de Barlavento, y por supuesto la defensa del empresario barranquillero señalado por la administración de Donald Trump de ser el testaferro de Maduro, ha dicho que se trata de un fallo ilícito, por lo que lo apelarán ante la Corte Suprema en aras de que sea impugnado.

Los abogados de Saab afirman que se está violando el fallo emitido por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao), el pasado 2 de diciembre, a través del cual se ordenó que se le concediera al detenido el beneficio de arresto domiciliario.

Saab fue detenido el pasado 12 de junio, cuando el avión en el que viajaba hizo escala para repostar en el Aeropuerto Internacional Amilcar Cabral de la isla caboverdiana de Sal, tras una petición de Estados Unidos cursada a través de Interpol por supuesto blanqueo de dinero.

La nación norteamericana lo acusa de blanquear millones de dólares y lo vincula a hechos de corrupción en detrimento de un programa de ayudas sociales en Venezuela, conocido como CLAP.