Las manifestaciones y enfrentamientos volvieron a tomar protagonismo en Ecuador, donde las calles desde el lunes se encuentran convulsionadas con quemas de neumáticos y lanzamientos de piedras por quienes rechazan la eliminación del subsidio de los combustibles decretado por el presidente Lenín Moreno, tras un acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

A estas protestas que van desde la semana pasada se le sumaron miles de manifestantes indígenas que se concentraron en Quito, lo que ha provocado este martes, 8 de octubre, la evacuación del Palacio presidencial y el traslado de la sede del Gobierno de la capital a Guayaquil.

La llegada de los indígenas en la avenida 10 de Agosto condujo al inevitable choque con cientos de agentes del orden a pie y a caballo, quienes lanzaron gases lacrimógenos y trataron de cortar el paso hacia la Presidencia.

Ante estos hechos se pronunció el mandatario nacional, quien compareció ante la ciudadanía por televisión y radio para pedir calma.

Señalamientos de golpe de Estado

Al mismo tiempo, Moreno acusó al expresidente Rafael Correa, de promover un «intento de golpe de Estado» con ayuda de agentes externos de esa nación, por lo que se refirió al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, quien sería uno de los partícipes para auspiciar la desestabilización en esa nación.

“El sátrapa de Maduro ha activado junto con Correa su plan de desestabilización”, aseguró Moreno por radio y televisión.