En marzo la NASA anunció que por primera vez  dos mujeres, Christina Koch y Anne McClain, formarían un equipo para salir a la Luna.

Este objetivo no fue posible. Nick Hague, tuvo que reemplazar a Anne McClain en el programa de la salida, debido a que a bordo del laboratorio orbital había solo un traje con la talla adecuada para ambas mujeres listo para usar, lo que suscitó una lluvia de críticas por la falta de preparación de la agencia espacial en el tema de trajes.

Los trajes anteriores, que se usaron para caminar en la Luna en las misiones Apolo (1969-1972), son verdaderos miniespacios que proporcionan oxígeno al astronauta, reciclan el aire, regulan la temperatura interna y protegen contra la radiación.

“Recuerden que durante los años de Apolo, Neil Armstrong y Buzz Aldrin saltaban como conejos en el suelo lunar. Ahora se podrá caminar”, dijo Jim Bridenstine, jefe de la Nasa.

Ahora, la agencia espacial desarrolló un prototipo que se adapta a todos los tamaños, luego de la polémica de la misión que debió ser cancelada por la falta de talles para mujeres.