Un tragedia estremeció la noche del lunes, 1 de septiembre, al estado de Alabama, en el sur de Estados Unidos, donde un joven de 14 años de edad, asesinó a disparos a cinco miembros de su familia.

El señalado como responsable en las muertes llamó a la Policía y confesó el acto sangriento que conmocionó a la localidad. Asimismo, el responsable llevó a los funcionarios ligados a la investigación hasta el lugar donde había arrojado el arma homicida, una  pistola 9mm.

Una vez los oficiales en el sitio, confirmaron la muerte de tres personas dentro de la vivienda, mientras que los otros dos que  agonizaban, fueron llevados al hospital del condado, pero fallecieron minutos después de ser atendidos.

Las muertes en Estado Unidos parecieran no detenerse. Como se recordará, el pasado fin de semana un hombre ultimó a siete personas e hirió a 22 en Texas.

Los ciudadanos claman al Gobierno mejor atención y políticas para frenar estos actos criminales que ponen en riesgo la tranquilidad del país.