Dos ataques con explosivos en menos de 40 minutos, propició el grupo terrorista ISIS, el pasado sábado, 17 de agosto, en Kabul-Afganistan, dejando como saldo 63 personas muertas y más de 150 heridas.

Los hechos se produjeron durante una boda que estaba teniendo lugar en el salón de ceremonias Shahr e Dubai, en un barrio poblado por la minoría hazara, que profesa el islam chií.

La autoría del ataque se la atribuyó el grupo terrorista a través de un comunicado, en el que se identificó al atacante suicida como Abu Asim al Pakistani.

Sobrevivientes explicaron a la autoridad y esta a su vez a medios de comunicación locales, que hubo dos detonaciones, la primera dentro del salón cuyos explosivos fueron accionados por Abu Asim, y la segunda en la parte de afuera cuando el carro bomba en el que este llegó al sitio, también implosionó.

«Desolado por las noticias de un atentado suicida dentro de un salón de bodas de Kabul. Es un crimen despreciable contra nuestro pueblo. ¿Cómo es posible entrenar a un ser humano y pedirle que se inmole dentro de una boda? ¿Por qué esta aversión contra afganos inocentes?», escribió en Twitter el portavoz de la presidencia afgana, Sediq Sediqqi.

Entre las víctimas de este atentado se cuentas cerca de 10 menores de edad.